Las acciones de Irán muestran que está perdiendo la fe en la negociación con los EE. UU., lo que está agravando las tensiones.
Masoud Pezeshkian, el presidente de Irán, dijo que Teherán fue asaltado dos veces mientras las conversaciones con los EE. UU. aún estaban en curso. Dijo que estos eventos han sacudido enormemente la fe de Irán en lo que considera un compromiso diplomático bajo el liderazgo de Donald Trump.
Si esta tendencia continúa, la posibilidad de una escalada a largo plazo aumentará.
A corto plazo, los mercados pueden seguir bajo presión, y la creciente incertidumbre geopolítica añade peligro a una recesión.