Los datos actualizados posteriormente continúan reforzando esta afirmación. En el Q4/2025, los ETF de Bitcoin spot en EE. UU. han pasado a vender netamente, disminuyendo el total de tenencias en aproximadamente 24,000 BTC - un cambio notable en comparación con el mismo período del año anterior, cuando estos fondos desempeñaban un papel clave en la demanda. Este desarrollo también refleja la creciente precaución de los flujos de capital institucional ante el contexto de volatilidad creciente.

No solo los ETF, el grupo de billeteras que poseen entre 100 y 1.000 BTC - que incluye fondos y empresas de tesorería Bitcoin - también está creciendo a un ritmo más lento que la tendencia a largo plazo. Este modelo recuerda la etapa a finales de 2021, cuando la demanda comenzó a debilitarse antes de que el mercado entrara en el mercado bajista de 2022.

En el mercado de derivados, el apetito por el riesgo también se está contrayendo. La tasa de financiación en los contratos perpetuos, medida por la media móvil de 365 días, ha caído a su nivel más bajo desde finales de 2023. Según CryptoQuant, la disminución de la tasa de financiación indica que los inversores son cada vez más cautelosos al mantener posiciones largas.

Desde el punto de vista técnico, Bitcoin ha perdido la media móvil de 365 días, un umbral a largo plazo que a menudo se considera el límite entre un mercado alcista y uno bajista. Caer por debajo de este umbral hace que las perspectivas a corto plazo sean menos positivas, especialmente cuando las señales de recuperación siguen siendo tenues.

CryptoQuant enfatiza que el ciclo de 4 años de Bitcoin no gira en torno al evento de halving, sino que está determinado por el ciclo de demanda. Cuando el crecimiento de la demanda alcanza su punto máximo y se invierte, el mercado bajista suele seguir, a pesar de los factores de suministro. La debilidad actual, según esta empresa, es una clara evidencia de esa regla.

Bitcoin actualmente se negocia alrededor de 88.816 USD, con un ligero aumento del 0,8% en las últimas 24 horas. Sin embargo, este rebote a corto plazo no es suficiente para cambiar el panorama general, ya que los datos on-chain, los derivados y el flujo de capital institucional están enviando señales de precaución.