Vimos algo histórico este pasado sábado. Más de 8 millones de personas en los 50 estados salieron para la tercera protesta "No Kings". No fue solo una cosa de grandes ciudades. Alrededor de dos tercios de estas manifestaciones ocurrieron en pueblos más pequeños y áreas tradicionalmente conservadoras. La gente claramente siente de cierta manera sobre hacia dónde se dirigen las cosas.

La energía era pesada pero enfocada. En las Ciudades Gemelas, donde tuvo lugar el evento "principal", alrededor de 200,000 personas se reunieron. Estaban allí para recordar a Renée Good y Alex Pretti, quienes fueron asesinados durante operaciones de inmigración federal a principios de este año. Es difícil ignorar ese tipo de asistencia cuando el mensaje es tan personal y está ligado al duelo local.

La lista de preocupaciones ha crecido desde la primera marcha el pasado junio. Ya no se trata solo de inmigración. La gente está hablando sobre la guerra en Irán, el alto costo de los alimentos básicos y lo que ven como un grave deslizamiento hacia el autoritarismo. Cuando ves a personas en lugares como Idaho y Alabama sosteniendo los mismos letreros que la gente en DC, te das cuenta de que esto no es solo "política como siempre."

Ya sea que estés de acuerdo con el movimiento o no, la escala es innegable. Fue la protesta de un solo día más grande en nuestra historia por una razón. La gente siente que el equilibrio de poder está desequilibrado y están usando la única herramienta que les queda: aparecer. Será interesante ver si este impulso realmente cambia algo en las urnas más adelante este año.

#USNoKingsProtests

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