Los petroleros inicialmente destinados a Europa con diésel han alterado sus rutas en el Atlántico, destacando la lucha global por suministros de combustible cada vez más escasos. Bloomberg publicó en X, indicando que el conflicto en curso que involucra a Irán está causando interrupciones significativas en las cadenas de suministro. Este cambio en las rutas de los petroleros subraya el impacto más amplio de las tensiones geopolíticas en los mercados energéticos, ya que los países compiten por recursos limitados. El desvío de estos buques refleja la urgente necesidad de asegurar combustible en medio de unos suministros que se están reduciendo, exacerbados por la influencia de la guerra en las redes de distribución globales.