Autor del artículo: Crypto Emergency
El presidente ejecutivo de Strategy, Michael Saylor, llamó la atención de los participantes del mercado sobre los indicadores inusuales de las acciones preferentes de la empresa (STRC). Según los datos publicados el 29 de marzo, la volatilidad de 30 días de este instrumento fue de solo 2%, lo que resultó ser inferior a los indicadores similares no solo de las principales clases de activos, sino también de todas las empresas del índice S&P 500. Para comparar: la volatilidad de Bitcoin en el mismo período alcanzó el 50%, la del oro fue del 37%, y la de los ETF de acciones (SPY, QQQ) fue del 15–19%.
STRC (Crédito de Alta Rentabilidad a Corto Plazo) — es una acción preferente perpetua emitida por Strategy en julio de 2025 en el marco de un modelo de tesorería orientado a bitcoin. El instrumento se cotiza en Nasdaq y ofrece un rendimiento anual del 11,5%, pagado mensualmente. Esta baja volatilidad se logra gracias a un mecanismo incorporado de dividendos variables: si el precio cae por debajo del valor nominal de 100 dólares, los pagos aumentan, y si lo superan, disminuyen. Esto crea incentivos para el regreso de las cotizaciones al nivel objetivo y distingue fundamentalmente a STRC de las acciones preferentes tradicionales.
En la estructura de capital de Strategy, el instrumento ocupa un nicho especial. Si las acciones ordinarias de MSTR reflejan directamente la volatilidad de bitcoin, y otras emisiones preferentes (STRK, STRF, STRD) ofrecen rendimientos fijos o convertibles con diferentes prioridades, STRC se ha convertido en el único instrumento en la línea, enfocado precisamente en minimizar las fluctuaciones de precios mediante un ajuste activo de dividendos.
A pesar de las cifras atractivas, los analistas advierten que no se debe comparar directamente STRC con activos de mercado tradicionales. Por su naturaleza, funciona más como un instrumento de crédito estructurado con corta duración, donde la estabilidad está asegurada por incentivos artificiales del emisor, y no por una formación de precios orgánica del mercado. Los principales riesgos que los inversores destacan son la alta concentración en un solo emisor corporativo, la dependencia de la estabilidad de los dividendos de la estrategia de gestión de capital de la empresa, así como la presencia de riesgos 'tail' que no se reflejan en las métricas de volatilidad a corto plazo.