🇯🇵 El yen japonés acaba de caer a su nivel más bajo en 21 meses frente al dólar estadounidense.
Esto podría obligar al Banco de Japón a intervenir, potencialmente vendiendo reservas de EE. UU. para comprar yenes.
A nivel global, esto podría desencadenar una salida de carry trade, donde los inversores retiran capital de activos de riesgo, presionando a las acciones y a las criptomonedas.
El problema real es el aumento de la inflación en Japón debido a la guerra entre EE. UU. e Irán, ya que obtiene el 87% de su energía de combustibles fósiles importados, y el 70% de su petróleo del Medio Oriente fluye a través del estrecho de Ormuz.
El costo de importación de Japón está aumentando debido a los altos precios del petróleo, lo que ejerce presión directa sobre el YEN.
Cuando el yen se debilita, todo lo que Japón importa se vuelve más caro: energía, alimentos, materias primas.