De Niro: Cada mañana cuando me levanto, busco mi teléfono para ver los titulares del día, y desde hace algún tiempo, comienzo cada mañana deprimido por la última indignación de nuestro rey en potencia. Quiero decir, es asombroso—cada maldito día hay algo nuevo y loco, pero es diferente en este día, porque por todo el país, en ciudades y pueblos y fábricas y en granjas—norte, sur, este, oeste—millones de nosotros nos estamos uniendo para declarar: no hay reyes