Creo que el mayor problema en este momento es que nada se conserva.
Verificas en una plataforma, conectas tu billetera, realizas las tareas, demuestras que eres real y luego vas a otro lugar y comienzas desde cero nuevamente. Mismos pasos, misma fricción, mismo tiempo perdido.
Por eso las recompensas se sienten tan desordenadas. Los bots cosechan, la gente envía tareas en spam, y los usuarios reales aún son ignorados. El sistema a menudo recompensa la velocidad y el volumen, no la contribución real.
Lo que falta es simple: una forma de que tu historial se quede contigo.
Por eso el Protocolo Sign me parece destacado. La idea de las atestaciones es básica, pero importante. Una prueba que dice que alguien hizo algo, y esa prueba puede ser verificada en diferentes plataformas.
No resuelve todo. Si la fuente es mala, la prueba también es mala.
Pero al menos está abordando el problema real: la confianza, la reputación y las contribuciones no deberían reiniciarse cada vez que te mueves a una nueva aplicación.
Ese es el tipo de infraestructura que ya deberíamos haber tenido.
