Hace aproximadamente un mes, discutimos sobre el efecto de correlación negativa que existe entre el mercado del petróleo y el mercado de valores de Estados Unidos. Justo el pasado viernes, este fenómeno se volvió a confirmar plenamente: los precios del petróleo experimentaron un fuerte aumento, mientras que, al mismo tiempo, el mercado de valores de Estados Unidos continuó su tendencia a la baja. La evolución del mercado entre ambos formó un estado de correspondiente espejo extremadamente estándar, que es tan claro como si fueran reflejos el uno del otro.