Intentemos entender
Los ganchos de esquema se vuelven interesantes en el momento en que un protocolo deja de registrar solo reclamaciones y comienza a dar forma a lo que se permite que suceda. Si Sign permite que la lógica personalizada se integre en los flujos de atestación, ¿dónde termina la responsabilidad del protocolo y comienza la responsabilidad de la aplicación? Si un gancho rechaza, valida, cobra o activa algo, ¿sigue siendo infraestructura neutral o ya es lógica empresarial con vestimentas de protocolo? Y si cada esquema puede comportarse de manera un poco diferente, ¿hace eso que el sistema sea más componible o simplemente más difícil de razonar durante una auditoría? Esa es la parte que vale la pena observar. El poder es útil, pero los límites difusos generalmente vienen con un costo.