El desarrollo actual de la situación de guerra enfrenta numerosos obstáculos, y Trump evidentemente ya ha comenzado a buscar personas a quienes responsabilizar. El precio del petróleo ha superado actualmente la barrera de los 110 dólares, y el estado de bloqueo del estrecho de Ormuz ha continuado durante varias semanas. Mientras tanto, Wall Street acaba de pasar por el día de negociación más sombrío desde el inicio de la guerra. En este proceso, no hay ningún plan de retirada adecuado, ni se vislumbra un plan claro a seguir.
En esta situación, Trump apareció esta semana frente a las cámaras de los medios y, aparentemente sin querer, reveló un mensaje. Mencionó que ayer justo alguien cercano a él le comentó que Hegseth no había hecho bien su trabajo.
Los cambios en la situación a menudo se inician de esta manera. Cuando la guerra aún está en curso, esas charlas anónimas que originalmente pertenecían a entornos privados se han puesto frente al público. Estamos siendo testigos de cómo la historia se está reformulando en este momento. La narrativa futura ya no será que Trump ha enfrentado una derrota, sino que ha sido traicionado por quienes lo rodean.
Sin duda, Pete Hegseth ahora se encuentra aislado y desamparado, de pie sobre unas vías llenas de crisis.