TL;DR:
El Partido del Poder del Pueblo (PPP) propone eliminar el impuesto del 22% sobre los activos criptográficos, originalmente programado para enero de 2027, citando una falta de equidad en comparación con el mercado de valores.
Shin Hyun-song, exjefe de investigación en el BIS y crítico de las stablecoins, ha sido nominado como el nuevo gobernador del Banco de Corea para estabilizar el won frente al dólar.
Una reunión privada de alto nivel tendrá lugar el 25 de marzo en la sede de Coinone con las principales bolsas (Upbit, Bithumb) para debatir sobre la reforma fiscal.
El panorama regulatorio en Seúl se enfrenta a una encrucijada crítica. El partido gobernante está ejerciendo presión para una exención fiscal para los inversores digitales, pero Corea del Sur está poniendo el impuesto cripto 'problemático' en su radar, argumentando por justicia financiera, mientras el banco central se prepara para una postura más rígida.
La urgencia legislativa proviene de la disparidad con los activos tradicionales: el gobierno planea abolir el impuesto sobre la rentabilidad de la inversión financiera, haciendo que el actual gravamen del 22% sobre las ganancias que superan 2.5 millones de won (1,800 dólares) parezca anacrónico. En el frente macro, la tasa de cambio won/dólar ronda los 1,500 won, niveles de crisis que justifican la llegada de un perfil 'halcón' en la autoridad monetaria.

El auge de un escéptico: Shin Hyun-song y el futuro de las stablecoins
La nominación de Shin Hyun-song como Gobernador del Banco de Corea añade fricción a la industria. El candidato, con un historial académico en Princeton y una carrera distinguida en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), es un crítico de las stablecoins vinculadas al won, calificándolas como un riesgo para la soberanía monetaria y un vehículo para evadir regulaciones cambiarias.
En contraste con la apertura buscada por el PPP a través de alivios fiscales, la visión de Shin sugiere que el banco central puede priorizar el desarrollo de una Moneda Digital de Banco Central (CBDC) sobre opciones privadas. Su preocupación radica en el hecho de que la facilidad de intercambiar stablecoins locales por activos dolarizados podría drenar las reservas de divisas de Corea del Sur durante períodos de inestabilidad geopolítica.
En resumen, la industria cripto coreana se encuentra atrapada entre dos caminos: un poder legislativo que busca incentivar el mercado eliminando impuestos y un regulador monetario que ve los activos digitales como una amenaza potencial para la estabilidad del won.
