Cuando los organismos en la base del ecosistema desaparecen, todo el ecosistema también colapsará.
El problema actual en el mundo de las criptomonedas no es que los grandes inversores sean demasiado duros, sino que cada vez hay menos pequeños inversores.
Sin nueva hierba, los peces pequeños morirán de hambre;
una vez que los peces pequeños mueran de hambre, los peces grandes tampoco podrán vivir.
Al final solo quedará una mesa de viejas cebollas, cosechándose mutuamente.

