El Primer Ministro de España, Pedro Sánchez, ha condenado abiertamente la guerra en curso que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, calificando los ataques militares de EE. UU. e Israel contra Irán como una violación del derecho internacional y una escalada peligrosa que socava las normas y la estabilidad globales.
España ha rechazado las solicitudes de EE. UU. para usar bases militares españolas operadas conjuntamente para apoyar los ataques contra Irán, reforzando sus objeciones legales.
Los comentarios de Sánchez reflejan preocupaciones más amplias entre algunas naciones europeas y académicos legales internacionales de que la acción militar no aprobada, especialmente sin el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, podría socavar las reglas establecidas del conflicto internacional y la soberanía.