Registros de Salud y Datos de Pacientes: El Desafío de la Infraestructura
Los datos de salud son uno de los activos del mundo real más valiosos—y sensibles—que existen. A diferencia de los títulos de propiedad o las facturas, los registros de pacientes son profundamente personales. Llevan historiales médicos, diagnósticos, prescripciones, imágenes, datos genéticos y información de facturación. Y aun así, la infraestructura que soporta estos datos a menudo se siente décadas detrás de las necesidades de la atención médica moderna.
Ese es el verdadero desafío.
A través de sistemas construidos en torno a estándares como los promovidos por la Organización Mundial de la Salud, la interoperabilidad ha mejorado—pero sigue siendo fragmentada. Los hospitales, clínicas, aseguradoras y laboratorios frecuentemente operan en silos. Incluso en mercados avanzados como Estados Unidos, los datos de pacientes están dispersos en múltiples plataformas de registros de salud electrónicos (EHR) que no siempre se comunican sin problemas. En los mercados emergentes, el problema es aún más fundamental: digitalización incompleta y mantenimiento de registros inconsistente.