#SpotVSFuturesStrategy
El comercio al contado se refiere a la compra o venta directa de activos financieros donde la transacción se liquida "en el acto," o casi inmediatamente, al precio de mercado actual.
Este tipo de comercio es común en varios mercados, incluidos acciones, materias primas y divisas, donde los activos se intercambian con una demora mínima. A diferencia de las transacciones que involucran contratos, el comercio al contado implica la transferencia real de propiedad, lo que significa que el comprador recibe el activo rápidamente, típicamente dentro de uno a dos días hábiles.
El comercio de futuros implica contratos donde dos partes acuerdan comprar o vender un activo a un precio predeterminado en una fecha futura específica. A diferencia del comercio al contado, no hay un intercambio inmediato del activo; en cambio, el acuerdo es vinculante, y la operación se liquida cuando el contrato expira.
Los contratos de futuros abarcan una amplia gama de clases de activos, como materias primas, índices y monedas, permitiendo a los comerciantes especular sobre movimientos de precios o asegurar una tasa fija. Esto puede ser especialmente útil para las empresas que buscan gestionar costos.