Tuviste una pérdida. Ahora quieres recuperarla — rápido.
Ahí es cuando el comercio de venganza golpea:
- Entrar sin un plan
- Usar un tamaño mayor por emoción
- Romper todas tus reglas
La verdad es que las operaciones de venganza rara vez terminan bien.
Una pérdida se convierte en una espiral — no por culpa del mercado, sino de tu ego.
Disciplina > dopamina.
Acepta la L, descansa, vuelve más fuerte.