Los Ordinals han ganado fuerza en el ecosistema de Bitcoin, provocando debates, moviendo la red y generando oportunidades para artistas, coleccionistas y mineros. Esta innovación permite que datos —como imágenes, textos o vídeos— sean inscritos directamente en satoshis (las unidades más pequeñas de BTC), creando una forma única de NFTs on-chain en la blockchain original de Bitcoin.
Para quienes están acostumbrados a asociar NFTs exclusivamente a blockchains como Ethereum, Solana o Polygon, la idea de que coleccionables digitales existan nativamente en la red Bitcoin puede sonar sorprendente. Pero este cambio está en curso y ya ha provocado impactos prácticos y conceptuales sobre la red más antigua del mercado cripto.