El futuro no es solo IA.
Son millones de agentes de IA autónomos tomando decisiones, gastando dinero, negociando entre sí y ejecutando flujos de trabajo complejos, todo sin un humano en el bucle.
Los chatbots fueron solo el comienzo.
La próxima ola es completamente agente: bots de trading que reequilibran carteras 24/7, drones logísticos que alquilan capacidad de computación sobre la marcha, agentes de investigación que compran conjuntos de datos en milisegundos, agentes de DeFi que persiguen rendimiento a través de 50 protocolos mientras pagan por oráculos y auditorías automáticamente.