$BTC #Bitcoin cierra el peor primer trimestre desde 2018. Lleva una caída de alrededor de 23–25% en 2026, algo que no se veía desde el bajista de aquel año. La guerra y la inflación se combinaron justo cuando el mercado ya estaba sensible.

La escalada entre Estados Unidos e Irán encareció el petróleo y la energía, lo que disparó la inflación. Antes se esperaban recortes de tasas, pero ahora la Fed se ve obligada a mantenerlas más altas y por más tiempo, y eso le quita oxígeno a los activos de riesgo como Bitcoin.

Bitcoin se desplomó desde cerca de 87,700 dólares en enero hasta unos 66,600 dólares a fin de marzo, y ya va más del 40% por debajo de su máximo histórico de 126,000 dólares. La caída duele, pero el contexto es distinto al de 2018: hay más ETFs, más fondos y más personas usando el activo.

No todos ven un bajista eterno. Algunos analistas comparan esta caída con una “crisis de confianza” más que con un daño profundo: el sistema sigue ahí, pero el miedo se apoderó del mercado. Para ellos, el precio podría rebotar si el panorama geopolítico se calma.

Por ahora todo está en modo “espera”: el mercado está nervioso, el crudo alto y las expectativas de recortes de tasas se desinflaron. Si la situación en Medio Oriente se estabiliza, Bitcoin podría empezar a respirar de nuevo. Si no, el stress seguirá pegándole al precio.