En Sign, una identidad deja de ser lo que es… en el momento en que más de un sistema la usa al mismo tiempo.
Una aplicación la usa como permiso.
Otra la trata como restricción.
Una tercera evalúa riesgo.
Las tres reciben la misma credencial.
Las tres responden distinto.
Todas son correctas.
Pero no coinciden.
Una permite.
Otra bloquea.
La tercera no puede decidir.
No hay error.
Pero no hay una única acción posible.
No es verificación… es traducción.
Y cuando cada sistema traduce distinto, la identidad deja de definir acceso…
Empieza a producir resultados incompatibles según dónde se use.
Y en ese punto, cualquier ejecución rompe el sistema que intenta resolverla.
